Compañeros. Buenos días:

Comparto material que puede ayudar a enriquecer el debate sobre la lectura: El oficio académico: los límites del dinero, de Manuel Gil Antón

Maestros improvisados
Publicado por: Manuel Gil Antón en Opinión 10 octubre, 2016 1 Comentario 2,671 Visitas

Al parecer, echando a perder se aprende. “Le toca ‘dar clases’ los lunes, miércoles y viernes en el salón 508 del edificio H. Aquí tiene el programa, un par de gises y el borrador. Que le vaya bien, colega. Suerte”.

Durante años, y no pocos, en realidad muchas décadas, el proceso de ingreso a un puesto como profesor universitario en nuestro país no ha tenido como requisito mostrar capacidad certificada para desempeñar la función docente. Basta con la tenencia de documentos que acrediten el nivel de estudios estipulado en la convocatoria.

En algún tiempo con la licenciatura fue suficiente, y lo es todavía en ciertas áreas del conocimiento o instituciones. En otras, ya es indispensable haber realizado estudios de posgrado. La condición imprescindible y suficiente para acceder a la enseñanza, en este nivel del sistema educativo, es un diploma que da fe que quien lo obtiene, sabe. Algunos procedimientos de ingreso solicitan a los candidatos que elaboren un programa de estudios: los temas de una asignatura y la bibliografía adecuada; en otros, se pide la representación de una clase ante un grupo, y los sinodales observan si es claro al exponer y domina el conocimiento del segmento seleccionado.

Esta modalidad tiene como propósito calibrar el desempeño del aspirante al explicar el contenido y no pasa por averiguar si, luego del ejercicio, los estudiantes hicieron propio —aprendieron— lo enseñado. Hay una ausencia clara: la constancia de haber estudiado y ser capaz de conducir un proceso en el que la pedagogía y el repertorio didáctico son inexcusables.

Para ser contratado como académico con responsabilidades docentes en el futuro, al certificado de estudios se le debería acompañar con un documento, igualmente oficial, en que conste la destreza en la tarea de generar ambientes de aprendizaje. Esta certificación, obtenida en una institución de educación superior dedicada a esta formación de ninguna manera trivial —no por saber se sabe enseñar—, está ausente en los requisitos obligatorios para concursar por un puesto en que la tarea docente será central. No hay, en síntesis, una preparación centrada en la capacidad pedagógica que, sin dejar de lado el dominio del contenido de una materia, como decía Andoni Garritz, mire con detenimiento si se cuenta con el dominio pedagógico del contenido a enseñar. Eso es lo que caracteriza a un maestro y lo distingue de un conocedor.

Carecemos, pues, de un proceso de habilitación para la docencia como maestros, aunque la mayoría del tiempo, y la mayor cantidad de académicos en esta tarea concentren su trabajo. Somos profesores improvisados. Así como los choferes de un micro aprendieron tantas veces a manejar con el vehículo repleto, los profesores universitarios aprendimos —es un decir— a “dar clases” con el salón lleno.

Los primeros, al chocar, hacen ostensible su daño a la sociedad; los segundos afectan el talento de sus discípulos, sin duda, pero no se nota: si no repites lo que digo, repruebas. El pasajero del aula suele ser el responsable de los errores del mentor amateur. Al pensar en un modelo educativo, sería crucial modificar tal proceder. Se puede organizar un proceso en el que al terminar sus estudios, o en paralelo, sea requisito asistir a una institución de educación superior especializada en el aprendizaje pedagógico: las normales. Una vez lograda la preparación debida, habría condiciones para ser candidato al trabajo en las universidades.

La tarea de estas instituciones, de este modo, cobraría un sentido más profundo y relevante: ser el sistema que otorga la habilitación para la enseñanza en todos los niveles. No es una propuesta vacua. Es indispensable para profesionalizar la actividad docente, tan menospreciada: ¿cualquier egresado de una universidad puede enseñar? No. Es falso.

Profesor del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México. @manuelgilanton mgil@colmex.mx



Comentarios

  1. Buena noche compañeros
    No sé cómo subir un comentario nuevo para hacerles llegar los ejes de análisis de la próxima sesión de seminario. (Espero Mario me ayude a subirlos!!). Se los envío en este enlace esperando que me lean!! ¿POR QUÉ NO MEJORA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN BÁSICA?
    PEDRO FLORES-CRESPO (COORD.) / EMILIO BLANCO / SERGIO CÁRDENAS / GRACIELA CORDERO / FRIDA DÍAZ-BARRIGA / YOLANDA JIMÉNEZ / FELIPE MARTÍNEZ RIZO / CARLOS ORNELAS (2015)

    El 12 de octubre de 2015 se realizó la reunión nacional sobre ciencias sociales que llevaba por título “Hacia dónde va la ciencia en México”; entre otros temas se abordó la Política de Educación Básica; planteando tres preguntas que guiaron al grupo de trabajo y que son: ¿por qué no mejora la calidad de la educación básica?, ¿por qué no mejora al ritmo que la sociedad y el mundo exigen, y ¿por qué no mejora para todos por igual?; desde tu perspectiva ¿consideras que pudiera existir algún otro cuestionamiento al respecto?

    El diagnóstico presentado por el Grupo de Educación identifica serios problemas en la mejora de la calidad educativa; considerando las condiciones de los grupos marginados, los resultados de la educación primaria y la educación privada, concluyen diciendo que los resultados educativos en educación pública y privada es deficiente, por lo que la calidad de la educación no es, entonces, una cuestión meramente de recursos económicos o de riqueza material; ¿Qué opinas al respecto? ¿Coincides con esta postura? ¿Consideras que los objetivos, propósitos y fines planteados en el Modelo Educativo para la Educación obligatoria son congruentes y atienden a las condiciones existentes?

    Considerando el análisis que el grupo de estudio hace sobre la distribución desigual de las oportunidades de aprendizaje y sobre la conclusión de que la desigualdad educativa resulta de la conjunción de 3 elementos que son: los factores del entorno social, los factores de la escuela y los atributos de las personas. Sobre esto; ¿coincides con la idea de que la infraestructura física, los recursos materiales y el entorno social puede no ser la causa de la mala calidad de la educación sobre todo en comunidades marginadas e indígenas?, ¿Qué papel juega los atributos de los docenes y directivos en la calidad de la educación que se ofrece?, desde tu experiencia, ¿has observado que la desigualdad educativa sea congruente con las condiciones físicas, sociales y geográficas del estado de México?


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    Respuestas
    1. Aquí va la continuación...
      El Grupo de trabajo que participa con el tema sobre educación propone que el eje rector que guíe la política educativa sea la distribución equitativa de la calidad. Entendiendo la calidad como “la capacidad del sistema educativo para que todas y todos los estudiantes adquieran conocimientos relevantes y suficientes en áreas sustanciales como español, matemáticas y ciencias, sepan ser responsable de sus actos, puedan disfrutar y admirar las diversas manifestaciones culturales y desarrollen la capacidad para sentir empatía y compasión hacia los demás”; desde esta postura; ¿Coincides con el concepto de calidad educativa? ¿Cuál es tu concepto de calidad educativa? ¿Consideras que el estado de México las autoridades educativas, directivos, docentes, padres de familia y alumnos, tienen un concepto similar sobre lo que es la calidad educativa? ¿Hasta qué punto consideras que beneficia o afecta el tener conceptos similares o distintos acerca de lo que es la calidad educativa?

      En Política Educativa se considera que pese a los trabajos de investigación que se han realizado aún hace falta un meta-análisis de la investigación educativa y priorizar algunas líneas que resultan necesarias como son: Los docentes y sus trayectorias y prácticas de enseñanza, sobre buenas prácticas para el aprendizaje y la gestión, sobre la evaluación y su buen uso, sobre inequidad y desigualdad, sobre políticas educativas y crítica a los mismos resultados ya existentes en investigación; ¿Con cuál o cuáles de estas líneas de investigación propuestas coincide la investigación que llevas a cabo? ¿Qué se tendría que reforzar para que las investigaciones que la institución realiza (ISCEEM) sean detonantes para la toma de decisiones hacia la mejora en la entidad?

      En investigación educativa se requiere mayor inversión para este campo en desarrollo; ¿En qué nivel de desarrollo y eficiencia crees que se encuentra el estado de México en Investigación Educativa?, ¿En tu opinión las instituciones dedicadas a este fin (Escuelas normales, Universidades, Institutos, etc.) están capacitadas para desarrollar investigación educativa cuyos hallazgos permitan el diseño de mejores políticas públicas?

      Yadira Aguilar Jardón y Gabriel Araki Vilchis

      Saludos Cordiales!!

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